Sensación de Domingo

Este domingo fuimos a desayunar a un restaurante francés muy bueno que se encuentra cerca de unos laboratorios muy grandes de la misma procedencia. Tanto el desayuno como la experiencia fueron muy buenas. Sin embargo, a nuestro regreso a la casa sentí uno de mis muy clásicos sentimientos domingueros, sentimientos que debo decir no me gustan en lo absoluto y me impactan cada día de estos sin excepción donde me siento completamente drenado y bastante triste como si necesitara otro fin de semana más para descansar. Si bien siempre me habían dado estas sensaciones adversas nunca las había examinado hasta ahora puesto a que he decidido no sentirles mas.

Al analizar profundamente estas sensaciones adversas de domingo mientras en mi cama, pude hacer varias conclusiones bastante acertadas que creo que me ayudarán mucho a dejar de sentirlas, al menos a mí me sirvió. Las fundaciones de estas experiencias provienen, en su faceta más profunda, de una ligera desorganización durante los días de la semana de carácter energética donde me parece que mi utilización de empleo de energías están muy desniveladas, probablemente debido a que trabajo de manera excesiva con muy poco, o nada, de descanso.

Esta desorganización energética, aunque no lo había notado puesto a que seguramente ya me había acostumbrado, trae consigo como resultado una tremenda fatiga en todos los niveles, una fatiga tan grande que muchas veces puedo quedar dormido sin notarlo mientras trabajando, algo que me resulta también sumamente inconveniente puesto que además de todo trabajo siempre contrarreloj, algo que ahora veo que causa una gran cantidad de estrés  que trae consigo una gran y seria fatiga tanto física como mental, aunque de manera mucho mayor en la segunda.

Asimismo, durante la semana, procuro siempre hacer una gran cantidad de ejercicio, lo que aunque proporciona el resultado de un coctel de endorfinas también fatiga a mi cuerpo de manera substancial. Esta gran fatiga causada por estos factores produce que al llegar el viernes sufra una desconexión total lo que en muchas ocasiones me impulsa a salir a lugares, consumir alcohol y buena comida lo que a su vez causa  desconexión total de la realidad  y un escape a un mundo donde no hay reglas, obligaciones ni metas lo que impacta de manera muy fuerte en mi subconsciente.

Esta desconexión repentina es una cuyas consecuencias graves comienzo a sentir el domingo, cuando mi cuerpo y mente realizan que es momento de reagruparse de manera urgente puesto a que el día siguiente  puesto a que mi organismo sabe que los lunes son días sumamente pesados, donde la carga de trabajo es mas fuerte que en toda la semana. Naturalmente, esta reagrupación no me es posible en el tiempo que se requiere y eso me causa un tremendo sentimiento de culpabilidad, algo que no debería de suceder, sin embargo sucede.

Ahora se que inclusive en los fines de semana requiero de objetivos y propósitos para no sentir culpabilidad el domingo.

Distancia Necesaria

Hace unos días, al salir de una sesión de rayos x de mi hombro, vi en las noticias un reporte sobre los ataques que se llevaron a cabo en Siria, explicando a la nación el mecanismo del mismo y el porque de no haber respondido a un ataque que ellos mismos dijeron que derrumbarían metódicamente. El secretario de defensa dijo que no llevaron acabo este ataque debido a que las posiciones rusas no fueron atacadas de ningún manera y los ataques fueron conducidos muy lejos.

Desde hace algún buen tiempo llevo siguiendo temas militares y de defensa de los grandes poderes, lo que me ha llevado a muchas conclusiones de un lado y del otro en cuanto al poderío de los dos bloques más fuertes en el mundo: la OTAN y Rusia. La verdad de las cosas, es que en este momento, la OTAN tiene una considerable ventaja sobre los rusos en cantidad aunque supuestamente no en calidad. Todos aquellos quienes dedican un considerable tiempo al estudio de la guerra sabían este desbalance entre estas dos fuerzas. Sin embargo, nunca se había tenido la oportunidad ver a ambos lados frente a frente.

Uno de los trece principios de la guerra dicen que nunca se debe de combatir si las posibilidades de la victoria son pocas o nulas. Los rusos, conociendo muy bien esta regla del arte de la guerra, sabiamente no respondieron a estos ataques occidentales  por la simple razón que sus fuerzas son inferiores y ahora lo sabemos todos, incluyendo los Norteamericanos.  Es evidente ahora que los rusos no quieren entrar en conflicto directo con occidente – en Siria – ya que serian superados.

Para poder evitar una derrota humillante,  los rusos tienen que evitar una confrontación convencional, para lo que es imperativo el no caer en las muchas provocaciones que occidente podría tender para arrástrales a un conflicto directo.  El no caer en provocaciones sin proyectar debilidad es algo sumamente complejo y algo que se va a tener que llevar acabo con mucho cuidado. Para poder hacer esto,  los rusos tendrán forzosamente crear grandes espacios entre ellos y occidente hasta que estén listos en el año 2022, donde se supone que estarán completamente listos para enfrentar solos a toda la coalición occidental y derrotarla.

Este espacio, aunque bueno y necesario,  podría también causar  y crear una libertad de movimiento de fuerzas occidentales en el área que avanzarían despreocupadamente al ya no estar preocupadas por amenazas rusas.

A esto las fuerzas rusas pueden responder usando a las fuerzas sirias de Assad tapizando las áreas “libres” con minas y explosivos de alto poder de demolición, explosiones cuya procedencia no se podrá comprobar.  Simultáneamente, los rusos tienen que llevar acabo en estos momentos un movimiento agresivo contra sus enemigos del Estado Islámico, probablemente llevando acabo uno de los ataques mas fuertes de la guerra para proyectar un mensaje que cree distancia y respeto entre ellos y la OTAN.

Melodías transformadas en palabras mágicas

Una de las mejores combinaciones que hay en este mundo es la de la melomanía con la escritura. Este blog está conformado por un grupo pequeño de personas que aman la música y son adictos a escribir. Nos consideramos seres capaces de convertir melodías en escritos. No creemos que sean buenos ni malos, no somos los mejores, simplemente el corazón nos permite sentir y nos ayuda a expresar con letras lo que entra por nuestros oídos y sale con cada tecla que oprimimos. No deseamos que compartas nuestras ideas, no queremos hacerte sentir lo mismo que nosotros, si ocurre, que bueno, nos daría una alegría inmensa, nuestra única intención es compartir parte de nuestra alma.

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que hace que una canción te llegue, te pegue en el corazón? Si bien hay letras que concuerdan a la perfección con tu situación, o quizá alguna pequeña parte, es lo que hace que te guste, pero sólo será por el momento en el que te encuentres inmerso en dicha situación. Si estás dolido de amor, una rola que cuente la historia de un hombre o una mujer que sufrió una traición, que no es amado o amada de la misma manera que él lo hace, es obvio que te sentirás identificado. Pero pasa muy diferente con las melodías.

Cuando hablo de melodías me refiero a la música, al sonido de los instrumentos. Crear una melodía es sumamente complicado, pero cuando logras crear una pieza sin que nadie tenga que intervenir con su voz y se adapte al sentimiento que quieres expresar, es la perfección. Aunque aquí puede intervenir mucho la percepción de cada persona. Me ha tocado vivir que una melodía que fue creada bajo las sombras, con la tristeza en cada una de sus notas, para alguien puede ser muy tranquilizadora, pero al final de cuentas es un sentimiento que llega solo de las notas.

Show Buttons
Hide Buttons