Alimentación sana

Las características de una dieta correcta, según vrim.com.mxes aquella que proporciona a cada individuo los alimentos necesarios para satisfacer sus demandas nutricionales durante las distintas fases de la vida (infancia, adolescencia, madurez y envejecimiento), así como en una situación de salud. 

Cada persona tiene unas necesidades dietéticas distintas en función de su edad, sexo, talla, actividad física y estado de salud o enfermedad.

Para mantener la salud y prevenir la aparición de muchas enfermedades, es necesario llevar un estilo de vida saludable, lo que incluye llevar una dieta equilibrada, realizar actividad física o ejercicio de forma regular (al menos 30 minutos de paseo al día), y abstenerse de fumar y de tomar bebidas alcohólicas de alta graduación constantemente.

Para que nuestra dieta sea equilibrada y saludable, debe ser rica en alimentos de origen vegetal, lo que significa incluir este grupo de alimentos en nuestro menú a diario para asegurar la disponibilidad de algunas vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita. También nos aportan agua y fibra. 

Es fundamental que sea adecuada en:

-Carbohidratos de lenta absorción, ya que son nuestra principal fuente de energía.

-Proteínas que se utilizan en la creación de tejidos, hormonas y enzimas. También ayudan a que las células y el sistema inmunitario funcionen correctamente, entre otras cosas.

-Grasas, que son necesarias para el buen funcionamiento de las membranas celulares, el almacenamiento de energía y el mantenimiento de una temperatura corporal estable...

-Fibra, que ayuda a controlar el tránsito intestinal y a mantener la flora bacteriana. Además, es muy interesante en las dietas de adelgazamiento porque ayuda a sentirse más lleno.

Todos estos nutrientes deben obtenerse mediante el consumo de alimentos nutritivos como verduras, frutas, hortalizas, tubérculos, legumbres, cereales integrales, huevos, pescado, frutos secos, carnes blancas y, en menor medida, carnes rojas. Deben evitarse o consumirse con moderación los alimentos precocinados, los batidos, los zumos envasados, las bebidas alcohólicas, los embutidos, los aperitivos, los helados, las patatas fritas, las galletas, las tortitas, la bollería, los gofres, el chocolate, los refrescos, los cereales de desayuno, las almendras fritas y saladas, etc.